lunes, 12 de diciembre de 2011

Mitos e historias de martes 13 (Parte 2)

El martes 13 de septiembre fue el primero del año y la mala suerte se potenció, según explicaron en esa ocasión los astrólogos y esotéricos, por la presencia de la luna nueva. En esta ocasión, el segundo y último del año, será sólo para no casarse o embarcarse.

Me puse a buscar las próximas fechas y descubrí que tendremos un martes 13 en marzo de 2012 y recién en noviembre habrá un segundo. Para los que también el viernes 13 es día de mala fortuna, les cuento que el año que viene habrá dos: en abril y en julio.

Pero bueno, con independencia de esto y de las historias que subí en el post anterior sobre esta fatídica fecha: “Todo lo malo puede pasar”, les cuento que encontré muchas más referencias histórica y mitológicas que me parecieron muy interesantes, algunas de las cuales no había escuchado antes.

La historia cuenta que, en el Tarot, el arcano 13 es la Muerte y se la representa con un esqueleto y una hoz; pero no hay que olvidar que el año tiene siempre 13 Lunas nuevas a lo largo de sus 365 días.

De tal manera, mientras el esoterismo plantea la posibilidad de que haya que afrontar con el 13 una desgracia, para el almanaque es apenas un número que se repite 13 veces por año en diversos casilleros, algunas en martes, otras en viernes.

GIORNO DI VENERE, GIORNO DI MARTE
¿Por qué martes o viernes y no otro día? Todo se originó en un antiguo refrán romano que decía: "Giorno di Venere, giorno di Marte, non si sposa e non si parte", lo que significa: "Día de Venus, día de Marte, no hay que casarse ni partir de viaje".

En la antigüedad, los planetas que se veían a simple vista -es decir, hasta Saturno- fueron bautizados con el nombre de determinados dioses, que a su vez designaron los días de la semana: así, viernes proviene de Venus, la diosa del amor; y martes, de Marte, dios de la guerra.

Vaya a saber por qué los antiguos equipararon el amor a la guerra y recomendaron que nadie se casara ni partiera de viaje los martes y viernes; de lo que no cabe duda es que el aditamento del 13 provino de los relatos bíblicos, y no de los romanos, que amaban las cifras impares y tildaban de maléficas a las pares.

El capítulo 13 del Apocalipsis habla de la venida del Anticristo y la Bestia, la famosa confusión de lenguas en la Torre de Babel habría ocurrido un martes 13 y, en la Ultima Cena, Jesús, el comensal número 13, terminó crucificado un viernes 13.

El catolicismo vinculó el 13 con Satanás, al sostener que representaba la rebelión contra la autoridad de Dios, debido a que la Masonería -a la que se le atribuyó el propósito de destruir el poder de la Iglesia- adoptó el 13 como su número simbólico.

En efecto, la orden masónica de los Illuminati, originada en Baviera, es dirigida a nivel mundial por su Consejo de los Trece y todas las logias masónicas reconocen 13 grados jerárquicos.

Por eso, el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt, que era masón, hizo poner al billete de dólar una pirámide de 13 escalones; y por eso los masones que construyeron las oficinas públicas de Washington ubicaron su Casa del Templo a 13 cuadras al norte de la Casa Blanca, para "iluminar" con su influencia al gobierno.

Claro que, convertido hoy Estados Unidos en la primera potencia del mundo y su moneda, el dólar, en divisa internacional, resulta difícil entender que en sus hoteles no haya habitación ni piso 13 y que sus líneas aéreas carezcan de asiento y fila 13.

Aunque de Europa vino la idea de que los viernes 13 eran tanto o más maléficos que los martes 13, en Argentina no hubo quórum para sacrificar los viernes. En Francia nunca se le da a una casa el número trece en su dirección y en Italia, la lotería nacional lo omite.

En el siglo XVIII la marina británica intentó eliminar las supersticiones relativas al día viernes 13. Se mandó rebautizar a un buque con el nombre de HMS Friday (Friday significa “viernes”, en inglés), se designó a un capitán llamado Jim Friday, se reclutó a la tripulación un día viernes, también en viernes se armó la quilla del barco; y se botó la nave un viernes 13. Jamás se volvió a saber del barco o de su tripulación.

En fin, algunas historias más para conocer sobre todo lo que rodea a esta jornada cargada de mala suerte… o buena suerte… según crea cada uno.

1 comentario:

  1. Gran coincidencia, este segundo martes 13 del año coincide también en que es 13-12-11.

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